La casa empezó a sonar distinta el mismo día que murió. No fue silencio — eso habría sido más fácil de soportar. Fue algo peor: la casa siguió hablando, pero ya no decía lo mismo. Los escalones crujían como siempre, la nevera suspiraba cada cierto tiempo, las tuberías golpeaban con sus pequeños latidos metálicos… pero… Seguir leyendo La Huella Que Volvió de la Tierra