El rugido de la moto era su himno personal. Galega Meiga avanzaba sola por la carretera húmeda, el cuero pegado a la piel, el viento frío golpeándole en la cara. El WhatsApp había quedado en silencio tras su mensaje de convocatoria, pero no le importaba: siempre había tenido claro que la mejor compañía eran la… Seguir leyendo San Amaro no está en el mapa