En las tabernas del puerto de Rianxo, entre vasos de albariño y olor a percebe, se cuenta una historia que los más viejos juran haber visto con sus propios ojos. Cuando la luna se tiñe de un amarillo enfermizo, como una fruta podrida, aparece un hombre caminando solo por el muelle viejo. No es marinero… Seguir leyendo La sombra que llega tarde