Perla Duro vivía en Vilagarcía de Arousa, frente al mar. Su piso tenía un ventanal enorme que daba a la playa; a veces, cuando no podía dormir, se sentaba frente a él solo para escuchar el murmullo de las olas. Esa noche el aire estaba pesado y el resplandor de la luna se derramaba sobre… Seguir leyendo Reflejo